El trasplante consiste en la transferencia de un tejido u órgano de su cuerpo original a otro diferente. Este procedimiento puede realizarse dentro de un mismo individuo o de un individuo a otro, con el objetivo principal de restaurar las funciones pérdidas o lesionadas del receptor, sustituyéndolo por el funcionamiento sano de otro órgano.

Dependiendo de la relación genética entre el donador y el receptor de un trasplante, existen diversos tipos, a saber:

  1. Autotrasplante o autoinjertos: en ellos se utiliza el tejido del propio individuo para restaurar las funciones de otra parte del cuerpo, es decir, donante y receptor son la misma persona.
  2. Isotrasplantes: se realiza entre gemelos idénticos o univitelinos, es decir, cuando donante y receptor son genéticamente idénticos.
  3. Homotrasplantes o alotrasplantes: cuando ambos, donante y receptor, pertenecen a la misma especie animal, pero son genéticamente distintos.
  4. Heterotrasplantes o xenotrasplantes: se realiza entre sujetos de especies diferentes, o se da en el caso del trasplante de un órgano artificial.
  5. Dependiendo de la ubicación del órgano trasplantado en el cuerpo, se reconocen dos tipos de trasplantes, a saber:
  6. Trasplante ortotópico: en este caso, el órgano trasplantado ocupa el mismo lugar que ocupaba el órgano dañado.
  7. Trasplante heterotópico: el órgano trasplantado ocupa un lugar distinto al que ocupaba el órgano dañado en el cuerpo.